BCCSEV000XVIII-c-04280000000
GRITO TERCERO. I 35' ove; ni el Rofario que reza; ni ta limofna que da ; ni 1a caridad que executa coo el ~roximo ; ni otra alguna buena obra que !hace. Si viers110s a uno , que de una pe– -0 -ezuela podía hacer un Sol clarif: imo, 'f. no lo hacia. Si vieramos ~ otro, q ue de un pedazo de lodo¡: dia h cer un monton f!randede oro finifsimo, y .10 1 ha cia. \'j {j vieramos a orro, que de un poco de are~ ' na podía formar una g 1 oria , y rto la for" tnaba. Que diriamos d · tod s efios ? Di~ riamos,que eíl:aban locos, Pue~ mas loco~, J)odemos decir ,que efüm ios hombres, que por no falir de fu cu lpa pierden el merito, y pierden la gloria • que le correfpoi:ide a nmchas buenas ol;,ras que executan. Efias · fon \as buenas obras muertas. · 1 14. Aqai es forz,ofo, Lell:or amigo,; que adviertas dos. cofas neceífarias de fa1 ber. Lo primero , que aunque hemos di ◄ cho , que las obras que hace el hombre en el etlado de la culpa no tienen merito al, gu no, y que por tanto fon obras muertas; no por eífo debe el Pecador omitirlas, porque a unque: es verdad , que no firven, ni para el merito, ni para gloria : firven mucho para. d1fponer al horr.bré para fa~ lir de la J:;ulp , fü1ven para prepararlo para 14 el
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz