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Beg ae aise - ie cc, siente en si estos efectos, es sin duda por pertenecera esa escuela de filésofos cuyos dogmas han formado hijos * desnaturalizados. © No lo dudemos, pues: siendo el hombre un compues- to'de espiritu y de cuerpo, sabe mas por lo que ve que por lo que discurre en sus primeros aflos, y necesita de una practica continua para aprender los principios reli- giosos y morales. Por eso Dios instituy6é la union conyu- gal, para que fuese una sociedad visible y permanente, en la cual, mediante las relaciones entre esposo y esposa, entre padres é hijos, se perpetuasen de generacion en ge- neracion las bases de la sociedad. Si un amor casto fuese — el lazo de los conyugados; si-se diese 4 los hijos la edu- cacion consecuente a esta union santa; silos hombres no & imitasen a los brutos en sus licenciosos extravios , gquién lo duda? la humanidad se conservaria siempre en un perfecto nivel. La mano fuerte del cielo no se veria & cada paso obligada a sepultar entre ruinas los demasia- dos incrementos de aquélla, ocasionados por el hombre brutal. ; Examinemos ahora lo que pasa ‘en medio del mundo carnal. Contemplemosen el puntode vista mas fausto 4 los infelices hombres, oriundos de una union prohibida por Dios, 4 los desgraciados vastagos de las pasiones. Ved 4 esa joven inmodesta , de cuyos pechos pende un niiio tierno. jLa desgraciada! En medio de sus excesos, se ha acordado. que tenia entrafas de madre, y ha querido alimentarcon su leche, sostener en su regazo, y cuidar como cosa pro- pia al fruto de su pecado. Vedla, repito; bien pudiera brillar como un lucero por su hermosura; bien pudiera ser hija de principes; bien pudiera hallarse enriquecida por la fortuna, que al fin su hermosa frente no tiene as- pecto sereno, sus dotes y riquezas no la dan realce algu- no, por haber perdido su tesoro inestimable. La joya tni- _¢acon qué Dios la enriqueciera; no tiene honor. 4 Qué

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