BCCPAM000539-2-03000000000000

Jl Se. SLO RS. a 20 reino que fundé en la tierra tiene desu Padre, ora por ser enviado por él, ora por el sacerdocio eterno que ejerce en la naturaleza humana que tomdé, ora por cuanto en esta misma naturaleza ejeree: fambien el oficio de mediador, facilmente se entra’ & recorrer la gradacion de los que deben a Cristo el ho- menage racional de la servidumbre. «Nosotros, dice el Crisds- tomo, somos de Cristo por dos razones , por la de la vida na- tural'y por la dé Ja espiritual, pues todo lo recibimos de él‘. » Luego nos obliga la servidumbre al que es nuestro Sefior, y dependemos de af tanto pare. recibir he vida del eae a i almat! © Big eapioce ya n verse esta rcheledaiis absoluta, que hie’ miembros del cuerpo mistico de Cristo han de tener dela cabeza visible de este mismo cuerpo, que el mismo Cristo. se- iialé, para que fuese esa cabeza la que cotiservase en depdsito la doctrina quéél habia ensefiado, y la oyesen de sus labios cuantos perteneciesen a su reino espiritual. No hay evasiva en este dilema: 6 no Hamarse subdito de Cristo, 6: recibir de su Vicario la fe'y la doctrina que Cristo enseié, para que el que erea en ella se salve. Quede para Cristo, autor y consumador de nuestra fe; el darnos las gracias para empezar, para conti- nuar y para perseverar hasta el fin: quede para el Espiritu Santo el venir 4 nuestras almas y derramar en ellas su, cari- dad, pues todas esas obras son invisibles: pero en cuanto a la fey la doetrinay hay que depender de aquel, 4 quien Cristo ha dado la direccion y énsefianza en todo su reino. Y esta es la santa servidumbre que todo el que sea:miembro de la Iglesia eatélica ha de profesar omnimodamente. ; Cosa admirable! Dios que es todo amor, y que se deleita ‘en estat comlos hombres:: Dios, que se ecomuiica a las almas por la gracia interior, no quiere que haya una sola, por pene- ' Div. Chrisost: Hom, 10.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz