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— Se ve Jesucristo que es la cabeza invisible de su Iglesia, como que él es el primogénito del Padre *, el que ha sido predestina- do Hijo de Dios con poder , segun ol esyldite de santificacion *. Pero esa animacion interior sale al exterior, salea la cara como decimos vulgarmente, y no solo se ve por las obras de virtud y piedad, sino que se traduce algunas veces por raudales de ciencia y de doctrina, por portentos y milagros , por profecias " y gtros dones; y es preciso que haya en la Iglesia visible, quien juzgue si esa ciencia y esa doctrina es buena, si esos portentos y esos signos son verdaderos, y si esas profeciasy esos dones son de Dios. A quién ha de incumbir esto en la Iglesia, puesto que es ya una cosa visible y externa? A la ca- beza en quien existe la virtud directiva de todos los miembros, la cual por consiguiente hade ser visible. a ” Hay asimismo en el cuerpo mistico de la Iglesia a animacion exterior, que se deja ver bella y lozanaen los miembros que la tienen junto con la animacion interior, que es la caridad, la cual puede tambien manifestarse languida y débil en los que no nen el vigor interior que da Ja caridad. Essabido que la Iglesia se compone de muchos miembros, entre los cuales entran los pecadores, destituidos, miéntras estan en pecado, de la gracia habitual, pero animados siempre de la fe y de la esperanza, y unidos 4 la Iglesia por la profesion de la misma fe y de la mis- ma doctrina, por las oraciones de todo el cuerpo, por la comu- nion externa con los demas miembros y por la union a la mis- ma cabeza visible, que es el sucesor del Principe de los Apés- toles. La Iglesia no juzga en su tribunal externo la animacion interna de sus miembros sino por las acciones externas de éslos, siguiendo siempre la doctrina de Cristo que dice, que se cono- ce alos hombres por sus obras *, y que de Jo que sale por los ' Hebr. cap. 1. v. 6. 2° Rom. cap. I. v. 4. 5 Mat, cap. VII. v. 20,

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