BCCPAM000501-5-20p10d00000000
Adán en el paraíso para que lo cultivara Y. lo guardara . Sólo que entonces el trabajo: era agradable, y el pecado lo hd convertido– en fatigoso. Por ser virtud, el mismo Hijo• de Dios trnbajó en el taller de Nazaret, y la Virgen Purísima cumplió a la perfección con, todos los deberes de madre de familia. La laboriosidad ordenada es como el incienso• de amor, que todo lo perfuma. Y si tomamos la palabra trabajo en sentido de penalida– des, ¿quién se ve libre de ellas? Es herencia, de los que gemimos en esta Vida mortal. En. la conquista de la santidad, Dios regala a– sus siervos con cruces de diverso género, y: ellos , a su vez, se ejercitan virtuosamente en los trabajos. Es lo que se afirma en la · contestación a la pregunta dieciséis del pro– ceso de beatificación de Beatriz, cuando se dice que «la sierva de Dios tuvo la virtud de la fortaleza, de suerte que así en las cosas prósperas como en las adversas, guardó igualdad de ánimo en todo el discurso de su Vida» . Obseq11io.-Amar y santificar el trabajo. (Medítese un poco y pídase la gracia que se– desea). Tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias. EJEMPLARIDAD DB VIDA Declara la Princesa de Asculi (que v1v10- diecjsiete años en clausura) que «la sierva de 25-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz