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€lla. En el mundo, su angelical modestia -extinguió en muchas ocasiones en los demás· -el fuego escondido de las concupiscencias, y en el claustro fué dechado de mesura y de ' ordenado sosiego. Cuando la virtud es robus– ta por la repetición de actos, el Espíritu Santo hace saborear uno de sus frutos, que·, se llama también «modestia». Los frutos del . Espíritu Santo son manjar de las almas que -se han esforzado en revestirse de las vir– tudes. Id a ver al Hijo de María -reveló el Señor a un alma Santa que se decían en· Nazaret las personas que sufrían- y con su aspecto encantador se pasarán las penas . .Id también a contemplar la virtud de la mo– destia con que se ciñó la candorosa Beatriz, y aprended que, pora estar cerca de Dios, , -ella ha de ser la vestidura de gala. Obsequio. -Revestirse de modestia y no ser ·piedra de escándalo para nadie. (Medítese un poco y pídase la gracia que se .desea). Tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias. EJEMPLARIDAD DE VIDA Adornada Beatriz de prendas nada comu– nes, de naturaleza y de gracia, supo revestirlas del peculiar gracejo de la verecundia cristiana. Según declaración de los testigos en el proceso de beatificación, desde que se retiró al Conven– to de San Pedro, de Toledo, cubrió tan recata- 19

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