BCCPAM000501-5-20p10d00000000
DÍA C U ARTO (Oración preparat oria , pág. 7) Consideración.- Modestia admirable. «Gracia sobre gracia la mujer santa y pudorosa», dice el Libro del Ecles iástico (1 ). Hermana gemela de la mortificación, la mo– destia cautiva en el trato y conversación de los Santos, y, adaptándose a los diversos estados, reviste formas parecidas. Ella com– pone y ordena la vida de los sentidos y hace que resplandezca en todo un maravilloso sosiego . El amor a esta virtud frena en los ojos el afán insaciable de ver y los entorna graciosamente; modera los desórdenes de la lengua en el hablar y en el reir; somete a disciplina los sentidos del oído, del gusto y' olfato, y da a todos los movimientos del cuerpo un aire de reposo, moderado y gra– cioso, tanto en el andar como en el estar. Para acercarse a Dios y caminar en su pre– sencia, es la preciosa vestidura. Somos el buen olor de Cristo, y la modestia es la que va exhalando pcr doquier ese grato perfume. Que Beatriz fuera un terso espejo de esta · virtud, lo afirman cuantos convivieron con (1) Eclesco., 26, 19.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz