BCCPAM000445-4-32000000000000
— 238.— omy es volatil , 4 recoger las migajas : enténces se representa so- bre la osamenta humana la actividad de un hormiguero, no dejando sobre los huesos y entre las pentiaeypet, cada- ver ni una brizna de carne. Como esta clase de aves no sabe retirarse del SA de su pasto sin evar algo en el pico, y al mismo tiempo no pueden volar sin ir graznando , sucede muchas veces, que llevando algun dedo humano en su pico, apénas ven algu- no de sus semejantes , prefieren el saludo 4 su cebo que llevan en el pico , y va el dedo 4 dar = suelo, peas caer luego en la boca de algun perro. Cudn cebados estén con carne Bins estos. antanaa! puede comprenderse al pensar, que hay en Bombay so- bre 80.000 persas. Correspondiendo, por tanto, de cinco 4 ocho muertos por dia 4 este ntimero de habitantes , tienen esos antropéfagos puesta la mesa cinco ti ocho veces cada dia: bien lo manifiestan ellos , hallandose perennemente de centinela en las palmeras que rodean el cementerio: allf viven; allf pasan él dia, allf pernoctan ,-y cuqpdo se lanzan al vuelo, se les ve caer pesados, torpes , y como embota- dos con ol peso enorme que llevan en sus buches. — fe ate No es posible examinar las circunstancias de-estas esce- nas, sin llenarse uno de horror, pues el abominable convi- te de las aves suele ser presenciado por los parientes més inmediatos del difunto. ;Oh qué espanto! El padre ve cémo devoran al que, primero que fuese engendrado corporal- mente por él, existiéd con deseo eficaz y vehemente en lo mas fntimo de su alma: el hijo contempla la escena horri- ble, de ver tratado con la mayor ignominia al que despues del ser divino , era para su corazon el primer objeto digno de amor y respeto. El pueblo persa debe de estar privado de todo sentimiento, acostumbrandose desde su pen edad 4 escenas tan duras. Mas noblemente procede el hijo de Indostan, disefpulo Ba oe <4 ha aa ,s a i 4 a a i 4 a 4 4 San steel isos htae B a sci a Pea
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz