BCCPAM000445-4-32000000000000

— 153 — dos, que tiemblan de solo pensar que deben acercarse 4 su_ persona, le dirijan sus peticiones por medio de su madre, 6. de sus privados, para que los ampare contra el prepotente y los libre de la tirana de los malos,no es aquel Rey cle- mentfsimo que corona completamente 4 sus escogidos. _ Ese Dios no esaquel, que quiso que Abrahan le suplicase por cinco veces por las ciudades nefandas , para perdonarlas por su intercesion, si habia en ellas, siquiera cinco jus- tos (4). No es aquel Dios , que hizo que Elias despues de ha- ber sido arrebatado en carrozade fuego, escribiese al rey de Juda , y le avisase que iban 4 caer sobre él muchos males, . si no abandonaba su vida reprobada (2). Ese Dios no es aquel, que nos enseiia claramente que los santos ruegan en la otra vida por los moradores de la tierra, cuando dijo al profeta Jeremfas , que estaba tan irritado contra los prevari- cadores, que no oiria los ruegos , ni siquiera de aise 6 Samuel, que intercediesen por ellos (8). aY qué Madre de Dios es esa, que ha fingido el ona tantismo? Cuando la Virgen vivia en la tierra, acom ba 4 su Hijo en los viajes que éste emprendid para convertir 4 los pecadores, y no se separd, de él en su pasion y agonfa- ademas , esta Sefiora se interesaba por los desgraciados y menesterosos (4), pidiendo 4 su Hijo gracias para ellos, y ensefiando d estos, que confiasen en la bondad y omnipoten- cia deaquel. Entre tanto, los protestantes dan 4 esta misma Madre del amor santo, que vive en1el cielo » un corazon duro, entraiias sin piedad, y alma sin amor hdcia los que son — siempre sus :hijos, que lloran en la tierra. gCdmo? 4Con- ' qué, porque la Virgen es eternamente feliz, nada tiene que ver con los desgraciados? 4Conqué, porque estd esta Sefio- ra coronada de gloria , y abunda en todas las riquezas, no se acuerda de dar el pan 4 sus hijos, que levantan della sus (1) Gén. cap. XVII. vy. 24. ~ (2) 2.° Paral. cap. XXI. v. 12. (3) Jer. cap. XV. v. 4. ~ 44) “Joan: cap. IL, v.43.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz