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144 monarca cuyo poder se extendia 4 cortos limites: era necesario premiarlo por sus méritos contraidos en Alma é Inkerman. setehe: se le habia de premiar? Aqui corremos un velo. Entre tanto, de skouliabenitewe margenes, de donde habia salido el grito de intervencion , empezé a dejarse oir otra voz que decia: no inlervencion: deben formarse nacionalidades grandes y compactas: los pueblos son dueios de sus destinos: las soberanias menores son un embarazo para el equilibrio europeo: el Papa no necesita de poder temporal para ser Sumo Pontifice: puede vivir como rey enel Vaticano, habiendo otro rey en el Quirinal: no intervencion, no intervencton en los negocios de los pue- blos. (1) Otra cosa rara y singular se presenta, y es, que simultaneamente con la aparicion de estas ma- ximas de no inlervencion, empezaba 4 verse en las re- giones subalpinas un movimiento hacia las regiones meridionales de Italia; no contentandose sus gober- . nantes con las regiones del pino y del enebro, y an- siando por las risuefas riberas del Tiber, por las de- liciosas Hanuras de Capua, y por las fértiles islas Tirrénicas. Levantamientos populares, promovidos por emisarios ocultos, portadores de talegas de oro; amotinamientos ocasionados por predicantes de es- quinas y plazas; trastornos en una parte, expulsion de autoridades legitimas en otras; sublevacion de unas provincias del dominio temporal del Papa, y gritos y victores 4 un rey nuevo, era el espectaculo que tur- baba 4 los pueblos, rechazando casi todos ellos la idea de sustraccion de su legitimo soberano, y reproban- (1) Todas estas doctrinas contenia-el folleto intitulado, El Papa y el Congreso, impreso en Paris en 1859,

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