BCCPAM000258-3-12000000000000
128 . obrado mal y confiesen que la potestad y el reinovie ‘nen de Dios. (1) Hay, repetimos, esa sancion penal para todos los reyes; pues todos tienen sobre si un Rey 4 quien su Padre le dice, que los gobierne con ce- tro de hierro, y cuando sea necesario, los haga pedazos como una vasija de barro. (2) Habiendo estas sanciones penales para el sacer- dote y el rey, 4 quienes Dios pone al frente de la mu- chedumbre para que procuren su bien y felicidad, aquel la espiritual que dura para siempre, y este la temporal; necesariamente ha de existir la sancion.pe - nal para las leyes y mandatos que da 4 los pueblos, estableciendo para ellos castigos y plagas, si fallan 4- lo que Dios les prescribe, Y estas calamidades son na- _ Gionales, y en Consecuencia, del tiempo presente. jQué! En el filtimo dia zjuzzara Dios 4 la Palestina, al Fgipto, 4 Italia, 4 la Libiay 4 Espaiia, 4 Francia, y 4 la Germania? No: el juicio de las naciones se-verifica eneste mundo, y hé aqui eémo se hace: Oid, oh pue- blo, decia Moisés 4 todo Israel: vosotros habeis visto las abominaciones de Egipto: cuidado que no las imi- teis: si lo hiciéreis, mirad que ha de venir sobre vos+ otros la ira de Dios como sobre Sodoma y Gomorra: y cuando esto suceda, si alguno preguntire la causa de vuestra ruina, se le respondera, que vosotros mis- mos la habeis buseado, por haberos apartado del pac- to que Dios hizo con vuestros padres, y habeis ser- vido & dioses agenos, é imitado las abominaciones de los idélatras. (3) Esta es la ley penal, cuyo cumpli- (1) Dan., eap. TV, y. 29. (2) Ps: Il, v. 9. (3) Deut., cap. XNIX, vv. 10 4 26.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz