BCCPAM000258-3-12000000000000

i 87 cia, lo hemos visto t oido 6 leido: hemos oido el hor- roroso estruendo de la artilleria que vomitd fuego y hierro sobre la catedra de Pedro para aniquilarla: he- mos visto horrorizados las caricaturas mis insolen- tes, que variaban cada dia, entre las cuales habia al- guna que representaba el entierro de la infalibilidad: han legado 4 nuestros cidos las voces de los desal- mados, que con ecos roncos por la embriaguez del vino y de la impiedad, iban 4 gritar cerca del Vatica- no donde esta el venerable cautivo: viva ahora la in- falibilidad: hemos leido con la. sangre helada, los dic- terios que podia pronunciar ‘Lueifér en el infierno, pero que nosotros no podemos repetir: hemos leido un nuevo catecismo de doctrina, cual no lo hubiera escrito Juliano 6 Porfirio, en el cual se dice, que cier- to rey es uno en naluralesa, con tres personas realmente distintas, las cuales son ese rey, y su hijo, y el espiritu de libertad; (1) que la sehal de la cruz se hace en el nombre de esas tres personas; (2) que ese rey dara en el Capitolio toda clase de placeres sin mezcla de dolor; (3) que la fe, la esperanza y la caridad consis- ten en creer en ese rey, en invocarlo, y en amarlo sobre todas las cosas; (4) y que el Padre-nuestro se reduce a bendecir 4 ese rey, 4 hacer en todo su voluntad, y 4 pedirle armas, para matar hombres sin cuento. (5)» ZQuién puede continuar refiriendo tantas blasfemias (1) Dottrina di Vittorio Emmanuele IL, Milano 1879, ti- pograf. Aut. Edit., proprieta di Luigi Garbagnati, 1." parte, domanda 8,9, 11. (2) Domand. 2. (3) Ibid., 6. (4) Part. 3.®, domand. 4, (5) Dottr., part. 5,2, domand, 7,

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz