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‘152 persona con, quien me lo notiticare, aun si disponian que fuese el ministro de ju ticia, que es un negro, quien me condujera/al buque, mayor habia de ser mi gloria. Aqui concluyé el didlogo, didlogo.que:no. pudo menos de ser oido, pues cuando volvi 4 ordenar,que se acerca— sen los sacerdotes y fieles, los encontré, 4 ake demu dados, consternados 6 indignados. i oberg Uno de estos fieles, con quien me deine mina: los de amistad antigua, se acereé 4 mi en union deun sacerdote caracterizado, y me dijo: «Sr. Obispo, esta es una iniquidad inaudita; pero, entre tanto, permitame que le diga que no pierda mas tiempo: que, en el acto ponga un telégrama al general ¥ dirija las..comunica- ciones que crea V. E. I. necesarias para esclarecer este asunto, y para que se le diga de oficio el por qué de este proceder, que es un atentadosacrilego.» > Todo se hizo en el mismo dia; aunque, fue. tiempo perdido, pues no se obtuvo contestacion. alguna. Entre tanto, segun se me informé, se puso un telégrama al Gobierno de Madrid por|parte del de la Habana, consul- tando este 4 aquel sobre la llegada del Obispo, y pre- guntando si podia entrar en ella 6 no, y pintando la si- tuacion como contraria .al drden publico: 4 este telé— grama el Gobierno de Madrid contesté. asi: Gobierno supremo: no. inconveniente: Obispo en sv, didcesis. Si cuestion de érden piblico, Prracede: V.. Hi. an forme d circunstancias. _ Otras comunicaciones telegebGents ssadialiaiel en. la Isla entre el general segundo cabo y el. capitan gene- ral, que estaba en Santo Espiritu. Ignoro lo que aquel decia 4 este; pero el dia 14 vino 4 bordo, un. sacerdote, quien puso en. mis manos las palabras copiadas exacta+ mente.del original de un telégrama. del conde. de Val- maseda desde la ciudad en que estaba, quien decia al segundo cabo lo. que sigue: Siento la situacion en ‘que

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