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-212- hombres. Después de la lluvia aparece en el firmamento el arco iris como recuerdo de la palabra de Dios. Cua.ndo salieron del arca las ocho personas que en ella habían estado encontraron la tierra seca. No volvió el cuervo porque encontró sitio doncle poner los pies; la paloma, en cambio, se volvió. Cubrióse en se– guida el cielo de nubes y no se veía el camino. Fuéionse como unas diez personas sin temor de ver enemigos. No vendrá de nuevo sobre los hombres el diluvio porque así lo ha f)rometido el Señor. Apareció de entre las nubes una claridad que ilumina– ba el camino. Encendimos la luz para que salieseis de las . tinie– blas. Al cabo de quince días salieron de la ciudad todas las per– sonas que le habían seguido. Se nos olvidó ir a la casa en que vivían los amigos; por eso tuvimos que salir de aquel pueblo sin ver los animales que allí se crían. Se le cubrió por completo la cara con la sangre que le había salido de las heridas. La mal– dad de aquellos hombres le era a Dios de todo punto insufrible. 71 Por las maldades de los hombres envió Dios sobre la tierra un espantoso diluvio; El mismo señor hizo entrar dentro del arca de cada clase de animales dos, macho y hembra. ¿Por qué no entró agua en el arca? Porque Dios desde fuera había cerrado la puerta del a'rca. Al cabo de cuarenta días cesó la lluvia. Luego Noé envió la paloma porque no le volvió el cuervo. Vol– vió al arca la paloma teniendo en el pico un ramo .de olivo. Ew tonces conoci-eron todos que habían bajado las aguas. Cuando vió Noé que vueltas las aguas a su lugar, se había secado la tierra, salió con su mujer y los tres hijos al año desde que había entrado. Sacó consigo todos los vivientes del aire y de la tierra y se extendieron por el mundo cada uno a su manera. Dios aprobó la ofrenda de Noé y dijo además que no maldeciría al mundo de nuevo por las maldades de los hombres: que mientras el mundo sea mundo se sucederían el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche. Finalmente, para .que viviesen sin miedo de ver otra vez la terrible destrucción que habían pasado aquellas ocho personas que habían quedado vivas en la pri– mera, difo Dios que no enviaría a la tierra más diluvios. Y por testimonio de su palabra puso el arco-iris, diciendo:· Cuando el firmamento se cubriere de nubes aparecerá el arco-iris, y enton– ces me acordaré de la alianza qué he hecho con. vosotros. 72 Jaungoikoak béti oroitzen da gizonakin egin duan bazkun-

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