BCCCAP00000000000000000001104
I. AL CIELO QUIERO IR San Pablo escribe a los de Corinto: "Sabemos que si la tienda de nuestra mansión terrena se deshace, tenemos de Dios una sólida casa, no hecha por ma– nos de hombres, eterna en los cielos. Gemimos en esta nuestra tienda, anhelando sobrevestirnos de aquella nuestra habitación celestial, supuesto que 5eamos hallados vestidos, no desnudos. Pues real– mente, mientras moramos en esta tienda, gemimos oprimidos, por cuanto no queremos ser desnuda– dos, sino sobrevestidos, para que nuestra mortali– dad sea absorbida por la vida. Y es Dios quien así nos ha hecho, dándonos las arras de su espíritu. Así estamos siempre confiados, persuadidos que mientras moramos en este cuerpo estamos ausentes del Señor; porque caminamos en fe y no en visión, pero confiamos y quisiéramos más partir del cuer– po y estar presentes al Señor. Por esto, presentes o ausentes, nos esforzamos por serle gratos, puesto que todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo, para que recib.'.'l cada uno según lo que hubiere hecho por el cuerpo, bueno o malo" (148). /147) Gen., XXVIII, 12, 16-1'; .. (148) TI Cor., V, 1-10. - 364 -
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz