BCCCAP00000000000000000001104

mino de tu vida mortal podrás cantar con alegría el Nunc dimittis. Señor, ahora deja ir a tu siervo a poseer la gloria que le habéis prometido. 2. Inmolación de fesús.-Había dicho Mala– quías: "He aquí que envío a mi heraldo par4 que prepare el camino delante de mí, e inmediatamen– te vendrá a su templo el Señor a quien vosotros anheláis" (118). Ese heraldo o ángel del Señor es el Precursor San Juan Bautista, quien prepara la venida del Salvador. Este entrará por primera vez en el templo como niño llevado en brazos de sus padres; entrará silencioso, inobservado, escondido, humilde, sin los esplendores de su divinidad. El se ofrece como víctima de adoración, de acción de gracias y de expiación. Este es el primer sacrificio digno de un Dios que se ha verificado en el templo de Jerusalén. Con el sacrificio de esta víctima inocente desaparecerán todos los demás sacrificios de animales. Hemos recibido la misericordia del Señor en su ciudad, en el monte santo, en medio de tu templo. La inmolación completa se verifica más tarde en el Calvario, y se repetirá eucarística– mente en todos los templos de la cristiandad por los sacerdotes del Dios Altísimo. 3. Inmolación de María.-El anciano Simeón (118) Mal., III, l. - 308 -

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz