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fuente pernne de ·las gracias; María, el canal .pbr donde descienden a nosotros. Es la Madre de la di– vina gracia y de las misericordias divinas. Por esto viene llamada la Virgen Omnipotencia supli– cante. Lo que pide para los justos y pecadores lo alcanza. Como Jesús la obedeci6 en vida, la obe– dece en ahora en el cielo. Luego vayamos con confianza a este trono de la divina gracia para conseguir auxilio oportuno. Vayamos a Jesús por medio de María y obten– dremos las gracias que pedimos para nosotros y para los demás. Las súplicas humildes de ,María vencerán a Dios, porque Dios se deja vencer de las súplicas humildes· de sus siervos. La protecci6n de la Virgen se extiende a todas las gracias que hemos menester~ Por tanto, debemos recurrir a Ella en todas nuestras necesidades espirituales y corpora– les. Escucha lo que dice San Bernardo: "Si se le-. vantan tempestades de tentaciortes, si estás sumido en el abismo de las tribulaciones, mira a la estrella del mar, llama a María. Si estás azotado ppr las ~· olas de la soberbia, de la ambici6n, de la maledi– cencia, de la envidia, mira a la estrella, invoca a María. Si la ira, si la avaricia, si el deseo de los placeres de la carne conmueven la nave de tu alma, mira a María. Si, avergonzado por lo terrible de tus pecados, confuidido por la negrura de tu con- _... ;us -

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