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232 CAPITULO Hr, PRECEPTO llI, ART. 4 a caballo se necesita la dispensa del superior, porque una cosa es la necesidad y otra la utilidad. Usar otros medios de viaje será más o menos lícito se– gún los gastos y la admiración de los fieles. El fraile puede atenerse con tranquila conciencia al juicio del superior y a las costumbres de su provincia o de la Orden. c) Causa leve. Si se trata sólo de una ligera utilidad,· como visitar a los padres, tomar un poco de reposo ... En es– tos casos no es licito cabalgar. Usar otros medios podrá ser licito con licencia del superior. Pero aun en estos casos no será licito emprender viajes muy costosos, o usar medios de lujo, a no ser que se haga gratis y sin admiración de la gente. 382 1) La sola expansión, o los viajes turísticos, ordinaria– mente hablahdo no son causa suficiente para usar, no digo medios de lujo, a causa del escándalo, sino medios ordina– rios, como no se trate de viajes gratis y breves. Aun en esto el fraile menor debe acomodarse al pobre y no al rico o al que vive cómodamente. 2) ¿Será suficiente causa para usar _medios de lujo, con. mayor gasto, el ahorrar tiempo? Hay que distinguir: si se trata de un religioso que em· plea todo el tiempo en cosas necesarias o útiles, podrá ser causa suficiente según la necesidad del viaje, del modo de hacerlo, del mayor o menor: gasto, del trabajo más o menos necesario, de la urgencia del asunto ... Pero si se trata de un religioso que gasta su tiempo en la ociosidad o en cosas in– útiles, ordinariamente no será causa suficiente. 3) El compañero de viaje puede usar el medio que lícita– mente usa el otro religioso, siempre que lo exija la necesi– dad o la conveniencia. N. B. Tenga presente el fraile menor que el seráfico Pa– dre, al dar este precepto, ha querido imponer la rnorti– ficación; ahora bien, un fraile que para evitar ligeras inco– modidades usase de ordinario medios de locomoción sin ne– cesidad, despojaría al precepto de su espíritu, se pondría en abierta oposición con el Seo. Padre y con la Regla, y corre– ria peligro de faltar aun contra la letra de la Regla, que exi– ge altísima pobreza. Art .. 4. DEL SALUDO DEL FRAILE MENOR «En cualquier casa que entraren digan prí~ meramente: paz sea en esta casa». 383 Un fraile menor que ha observado los consejos y ex– hortaciones precedentes, no puede por menos de estar col-

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