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LOS FRAILES PUEDEN AYUNAR LA CUARESMA DE LA BENDITA 225 PRIMERA LIBERTAD los fraile~ pueden ayunar la cuaresma de la Bendita «Mas la santa cuaresma que empieza desde la Epifanía 1J dura cuarenta días contínuos ... los que voluntariamente la ayunen sean ben– ditos del Señor ... » 373 Este ayuno, recordado por el seráfico ,Padre, se lla– ma de la Bendita, porque promete una bendición especial al que lq observe. Aunque no ha pretendido obligar a los frailes a ayunar– la, los ha exhortado, aduciendo como motivo principal el ejemplo de Jesús, que la consagró con su ayuno, y prome– tiendo de parte de Dios una bendición muy especial para los que la ayunaren. Bastaría, por tanto, esta promesa para mo– ver a los religiosos a ayunarla; promesa que recaerá copioirn sobre cada uno, y que redundará en gracias sobre toda la Orden. Los que no quisieren ayunarla no pueden ser obligados; pero demostrarían seguir más el camino de la sensualidad que el de la mortificación, el cual derechamente nos lleva a la vida eterna y nos hace imitadores de N. S. Jesucristo y de S. Francisco. Esta libertad no da a los religiosos derecho a man– jares especiales; pero los superiores procuren que se presen– ten en la comida alimentos suficientes, a fin de que los reli– giosos no puedan presentar excusas para no ayunar (128). TERCER PRECEPTO los frailes no pueden ir a caballo y cómo deben ir por el mundo· 374 Después de haber enseñado al fraile menor cómo de– be llenarse de Dios, y después de haberlo ejercitado en el sacrificio, haciéndole gustar las alegrías del triunfo conse– guido sobre el enemigo que es nuestro cuerpo, el Santo lo lanza en medio de las batallas del mundo, a fin de conquis~ (128) Ord. 77.
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