BCCCAP00000000000000000000914

Damián, sobre cuya puerta mandó grabar esta hermosa ·sentencia : "Aquí .es la casa de la po– breza" ? La pobreza evangélica fué su obsesión, y en las pláticas espirituales que dirigía frecuente– mente a sus religiosas solía decirlas: "Una co– munidad de hermanas sólo . agrada a Nuestro Sefíor si en ella reina la pobreza absoluta, y sólo puede perseverar si está ,defendida por el muro de esta altísima virtud", No tengamos apego .excesivo a las riquezas de la tierra y bm,quemos las del cielo, pues la sentencia del Sefíor no puede fallar: "Biena– venturados los pobres, porque de ellos es el reino de los cielos", DI A OCTAVO Devoción a la Santísima Virgen Como fiel discípula de Francisco, Clara no podía menos de profe¡;ar una tierna devoción a la Santísima Virgen. Junto al altar de San•• ta María de los Angeles renunció al mundo para entregarse a Dios, y, ya abadesa de San Damián, dedicó a la Santísima Virgen el ora– torio particular donde ola misa, por no poder oírla en la capilla del convento a causa de su enfermedad, La ima,gen de Maria parece llenar toda su vida, y ('Uando esa vida éstá a puhto de extinguirse, cuando sus hijas espirituales lloran la próxima partida de su santa Madre, ella exclama en medio del éxtasis en que está sumida: "Veo que viene una procesión <le vír– genes vestidas de blanco, y al frente de ellas 51

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz