BCCCAP00000000000000000000902
208 P. VIÑAYO -Blanco cordero, mi. prenda amada, que de mí lejos llorando balas, ¿ por qué saliste de mi majada, si fuera de ella la muerte se halla? Ciego y sin tino, con vivas ansias, a beber fuiste letales aguas ; pero esas fuentes turbias y amargas no te saciaron la sed del alma. Mas yo perdono tus negras faltas, y vuelvo a darte raudal de gracias. Ven a los brazos de tu Zagala ; ven a curarte tus hondas llagas. Recibe ahora caricias blandas, calor, aliento y entera calma.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz