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476 MIGUEL ANXO PENA GONZÁLEZ E yo, Luis de la Serna, Notario público por la auctoridad Apostólica y Secretario desta Universidad de Alcalá, diócesis de Toledo, que a todo lo que dicho es, en uno con el dicho señor Rector y Doctores del dicho Claustro, fuy presente, como consta del libro de Claustros que pasó ante mí. Lo fice escribir, subscriví y signé de mi signo a tal, en testimo– nio de verdad. Luis de la Serna, notario y secretario. AUSA, Libro de Claustros, lb. 86 (1616-1617), f. 82r-83r. Copia 3. Súplica de .fr. Buenaventura de Monroy, guardián de san Francisco el Real de Salamanca, a la junta de teólogos del 5 de septiembre de 1617 Salamanca, septiembre de 1617 Fray Buenabentura de Monrroy, guardián del Combento de San Francisco de la ciudad de Salamanca, en mi nombre y del dicho combento digo que a mi noticia a berrido que en la Junta de teólogos que se hace por acuerdo de la Universidad para responder a la carta de su Magestad, cerca de declarar lo que siente y tiene esta Universidad, cerca de la Concepción de la Virgen nuestra Señora se quieren hallar presentes los padres maestros fr. Pedro de Herrera, fr. Diego Girón, fr. Francisco de Araujo, de la Orden del Patriarcha sancto Domingo, partes interesantes en ese negocio, por aver votado impugnar la pía opi– nión de que fue concebida la Virgen nuestra Señora, sin contracción del pecado original y defender la contraria, y porque la dicha su Orden tiene procurador y solicitador en Roma contra la pretensión de Su Magestad Cathólica, y Vuestra Señoría tiene hecho estatuto, que quando a alguno de los votos le tocare directa o indirectamente algo del negocio que se trata, deben ser exduydos de la tal]unta, para que los demás voten libremente, y también a Vuestra Señoría le consta y es notorio como en este negocio la parte contraria que defiende la pureza de la Concepción de la Virgen es mi Orden y los religiosos della, y así soy parte para pedir y supplicar a Vuestra Señoría mande executar el dicho estatuto, y mandar que los dichos padres maestros no asistan en la dicha Junta, pues están sus votos sabidos y co– nocidos como de partes contrarias, sino que los demás maestros libremente digan sus votos y pareceres, lo qual aunque yo no lo pidiera y supplicara a Vuestra Señoría, lo debía hacer así, por ser estatuto expreso desea Universiad, y lo otro porque Su Magestad del Rey nuestro señor, no pretender saber su parecer y voto de los dichos maestros, ni de los demás de su Orden, por ser cosa notoria ser contrarios, sino que por la carta que Vuestra Señoría escriviere a Su Santidad se heche de ver que coda la Yglesia, universidades, perlados, órde– nes y codo el común de grandes y pequeños, doctos y indoctos, fuera de la dicha Orden, siguen y abrazan la opinión pía de que la Virgen fue concebida sin contraer pecado original nemine discrepante, lo qual podría por respectos humanos padecer alguna excepción si los dichos padres maestros se admitiesen, aunque de ninguno en particular se debe presumir ni sospechar, por ser tan cristianos, que intereses de cosas humanas no les moberá de negar la

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