BCCCAP00000000000000000000808

LOS SUFRIDOS "En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña. se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar enseñándoles: Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Dichosos los sufridos, porque ellos herederán la Tierra ( Mt. 5, 1-4) (U.E.) La tradicional traducción de los mansos o los humildes ha si– do interpretada en la traducción litúrgica, por los sufridos. Es igual. El significado lo entendemos perfectamente. Los su– fridos son ésos que todo lo aguantan. Los que ponen las espaldas al peso de los acontecimientos de la vida sin rechistar. Los que hacen los trabajos callados, pero eficaces. Las piedras fundamentales de la gran pirámide de la vida. Es– tán debajo, nadie las ve. Pero sin ellas imposible que la gran cres– ta de la pirámide pudiera rebrillar y lucirse al sol de la vida. Y al fin y al cabo eso es lo que permanece. Lo demás es fugaz. Los fuegos de artificio duran menos de una noche. Los aplausos valen para una temporada. Sólo el trabajo sordo, paciente, sufrido, es lo que cava honda– mente en la entraña de la tierra. Lo que logra algo duradero y fruc– tífero. El Cristo de las bienaventuranzas que se sentó a ras de tierra, queda a ras de tierra en esta bienaventuranza. El premio lo da para este mundo, al contrario de otras bienaventuranzas. -460-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz