BCCCAP00000000000000000000808
LA GRAN NOTICIA "Queridos hermanos: Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios pues ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no le conoció a él. Queridos: ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifes– tado to que seremos. Sabemos que cuando se manifieste sere– mos semejantes a él porque le veremos tal cual es". ( I Jn 3,1-2). Casi estuve tentado a titular este comentario, como los periodís– ticos: No es noticia. Porque algo a fuerza de repetirse deja de ser noticia, al menos en ese sentido noticiable, sensacionalístico, del periodismo. La idea, la gran verdad, la gran noticia de que Dios es nuestro Padre se repite tanto en la Biblia, en la liturgia, que casi deja de ser noticia, deja de impresionarnos. Rezamos el Padre nuestro tan– tas, tantas veces, que lo rezamos de cualquier manera. Y sin em– bargo esta es la gran noticia: para Dios y para nosotros. Para él porque cualquiera de sus hijos, es como el primer hijo. No es como el padre que se acostumbra a tenerlos que pierde casi el nerviosismo y la emoción de tener hijos. Porque a veces, tal vez le estorban, le parecen demasiados, le cargan los nervios, aunque les quiera y trabaje por ellos. A Dios no. El realizó el gran invento de hacer a los hombres hijos suyos, semejantes a él por medio de la gracia. La gracia es el gran invento de Dios, para hacer hijos en la tierra. Y es incan– sable. Nos busca siempre. De la gracia dijo Péguy lo siguiente: "Yo sé que la gracia de Dios es insidiosa, que la gracia es re– torcida e inesperada. La gracia es terca. Cuando se la pone en la puerta de la calle, entra por la ventana. Cuando la gracia no ataca de frente es que ataca de costado, cuando no viene recta es que -384-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz