BCCCAP00000000000000000000808
os amáis ios unos a los otros". El contacto más directo, seguro y eficaz de los cristianos ,con Cristo es a través nuestro. He aquí, pues la importancia de que nosotros seamos de veras otros cristos, y que le irradiemos en nuestro entorno. San Pablo nos dice en la lectura que acabamos de hacer, algo que sabemos de memoria, porque se ha puesto en música y se can– ta en la liturgia de difuntos. La lógica de las palabras de San Pa– blo es aplastante. Dice así: "Si morimos con él, viviremos con él. Si perseveramos, reinaremos con él. Si le negamos, también él nos negará. Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo". Como podemos advertir, la lógica se convierte en paradoja en las últimas palabras de San Pablo. Hay una correspondencia entre su vida y la nuestra. Entre nuestro comportamiento y el suyo. Sólo que él no puede dejar de ser bueno aunque seamos malos nosotros. Es importante considerar esto. Somos otros Cristos. Pero cuan– do nosotros pecamos, cuando nuestra vida no corresponde a nues– tras creencias, no por eso la verdad deja de ser verdad. Algunos dicen ante los malos ejemplos de los cristianos: "Es para perder la fe". Pues no. Aunque nosotros seamos malos, Cristo sigue sien– do bueno. Entonces es cuando tenemos que acercarnos más a él y no a través de sus imág~nes en el mundo, que somos nosotros. Siempre con Cristo, en la vida y en la muerte. Y Cristo con nos- otros. Hay un cántico nuevo que dice así: "Cristo está conmigo, junto a mí va el Señor. Me acompaña siempre en mi vida, hasta el fin. Ya no temo, Señor, a la muerte Ya no temo, Señ'or; la eternidad; porque tú estás allá esperando que yo llegue hasta ti".. -359-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz