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mar teorías personales, tan personales que no tienen nada que ver con la palabra de Dios. Los ministros y dispensadores de la palabra de Dios tenemos que ser fieles. Es lo menos que se nos puede pedir. En el caso de que no aceptemos este condicionamiento, lo más honrado es pedir la baja. Pienso que mucho del confusionismo que se da hoy día es justamente el que en la palabra de Dios no leemos sencillamente lo que dice, sino que leemos entre líneas. Buscamos algo que co– rrobore nuestra manera de pensar, en vez de acomodarnos noso– tros a la manera de pensar del Evangelio, de Dios. Esto supone un estudio constante de la palabra de Dios a la luz de "los signos de los tiempos". Porque si la "Palabra de Dios" tiene que servir al hombre tendremos que tener en cuenta al hom– bre a.ctual en su contexto histórico. Si lo más importante para ense– ñar matemáticas a Pedro es conocer bien a Pedro ... , ¿con cuánta más razón cuando se trata de enseñar a Pedro una doctrina no só– lo para hacer. cuatro operaciones en la vida, sino para cambiar to– da su vida? Dios se revela hoy. No es meramente la Biblia una revela– ción que tuvo lugar en un momento histórico. Esto sí pero mucho más. Es también una vida que tiene que alimentar a las gentes de hoy. Que tiene que "verificarse" ahora mismo. S. Pablo en otra de sus cartas dice: "Todo lo escrito para vuestro bien ha sido escrito". Y aquí dice: "Para que ellos también alcancen la salvación, logra– da por Cristo Jesús, con la gloria eterna". Por ello sembremos con alegría la palabra de Dios. La quisiéra– mos ver florecida nada más lanzada. Que los frutos fueran instanta– neos, como el repiquetear de un timbre que nada más pulsarlo ya suena. Pues no. La semilla tiene su proceso. Y comienza muriendo para dar fruto. El morir puede ser nuestro propio sacrificio de 1),1?, vernos recompensados en el esfuerzo hecho por los demás. Pues, ,O(Yl(1 también lo dijo San Pablo: "Uno es el que siembra, otro el Cl_iY:e;::;2~:¡ ga, otro el que siega, otro el que recoge el fruto, pero sólo Cristo es el que da el incremento. Porque él es "LA PALABRA {;E:ff:IERNA DE DIOS". Tengamos confianza en él que hizo el milag:roc,1i:fef 1 sü pa:l lábra durante muchos siglos y seamos sus altavoces h<Jt: i<) -357-

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