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ellas es, precisamente, la de los sufrimientos. Por eso no es para– dójico que pidamos a los enfermos que ofrezcan sus sufrimientos por el bien de las almas. Por eso no es una fanfarronada el ofre– cimiento que muchos hacen de su vida por la Iglesia, o por una obra particular, o por la conversión de un alma. Uno se podría po· ner a pensar: ¿Pero no fue suficiente ya lo de Cristo? ¿Qué más se puede añadir? Lo hemos dicho alguna vez y lo repetimos: Falta el que esa redención de Cristo llegue a. las almas. El que esa sangre no caiga inútilmente sobre el polvo del mundo. Falta esa añadidu– ra nuestra para que el alma se convierta. Por eso es "misterio ver– daderamente tremendo ... " Y hay más misterio. Pero el gran misterio es el propio Cristo. Toda la historia de la salvación se resume en una sola palabra: Cristo. Cristo es el centro de toda la historia divina y humana. Cristo es el origen, el ejemplar y el fin de todo. Podríamos imaginarlo, copiando a San Buenaventura, como un círculo perfec– to: Todo procede del Padre por el Hijo. Se desarrolla teniendo a Jesucristo por modelo y se consuma por él. Y ya bajando a la Biblia, es el anunciado desde siempre, el gri– tado por todos los profetas, la Palabra del Padre que se hace Car– ne y habita entre nosotros. Que nos anunció los misterios de Dios. Que nos salva, que muere, resucita y asciende a los cielos, pero de– ja como una gran estela resplandeci1ente: "la esperanza de la glo– ria". El mismo es la esperanza de la !:Jloria. Ese es el gran misterio. Un misterio que no se agota. Pues nunca como ahora necesitamos una esperanza. Y nunca nos hace tanta falta Cristo como ahora. Conoceir a Cristo es conocer todos los misterios de Dios. Ignorarle es ignorar al propio Dios: "Quien me ve· a mí ve al Padre". Esperar en él es tener esperanza, una espe– ranza que nunca defrauda, que llevará rectilíneamente a la visión de la gloria. No esperar en él, es desesperarse. Ya lo sabemos. Lo es– condido durante todos los siglos, nos ha sido revelado, en una sola palabra inagotable: CRISTO. -337--

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