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Todavía habría un arquitecto peor, el que hiciese una casa sin puerta. El hombre ha progresado mucho, pero no ha podido pres– cindir de algo tan primitivo como es la puerta. Y seguirá siendo así. ¿En el cielo habrá puerta? Se nos habla de ella y a S. Pedro le hemos hecho portero, por aquello de las llaves, y que además debe ser un puesto importante. Pero hablando claro, en el cielo no se · necesita puerta. Porque nuestro cuerpo glorificado, tendrá la dote de la sutileza, que le hará traspasar las paredes, como el de Cristo que se apareció a sus apóstoles ·,;estando las puertas cerradas". Ellos creyeron que era un fantasma. No. Era meramente un cuerpo resucitado con su dote de sutileza. Como nosotros cuando hayamos resucitado. IMPASIBILIDAD. Esta dote es la que San Pablo llama incorrup– tibilidad. Es cuestión de nombres. El las cita todas, nosotros hemos seguido la nominación clásica. ¡Se acabó el padecer y el morir! La sombra nos persigue, pe– ro sólo cuando hace sol. Pero el dolor, aún de noche nos clava su zarpazo cruel. La sombra es el perro fiel que nos sigue o nos guía. El dolor es el lobo que, cuando no muerde, aúlla. ¿Quién no sabe qué es el dolor? Y el último dolor, o el cúmulo de todos los dolores, la muerte. Y luego el cuerpo que se corrompe, se desintegra. Escribió Lamartine este pensamiento: "El dolor es la única verdad irrefutable .en este mundo. No hay ninguna metáfora que di– ga lo que han dicho nuestros padres y lo que dirán nuestros hijos: el mundo, globo sembrado de cenizas y de lágrimas"'. Por muchas vueltas que demos a este globo siempre diremos lo mismo. Pues por muchas vueltas que demos a esta dote de la impasi– bilidad siempre diremos lo mismo: Se acabó el padecer, el desin– tegrarse, el morir. Dicho esto ¿está dicho todo? Aún queda una fra– se, pero la va a decir Santa Teresa que supo mucho de padecer, y aparentemente estuvo muerta de muy joven. Luego murió de vieja. Escribió: "Diome, también, poco miedo a la muerte a quien temía mucho. Ahora parece cosa facilísima para quien sirvá á Dios, por– que en un momento se ve el alma libre de la cárcel y p.uesta en descanso". -293:._

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