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CARTA cv, 25 .ABRIL r9r2 229 como padecí con mis aprensiones o yerdades de que estaba en pecado, privada de Dios y de su gracia, y tanto gozar al mismo tiempo? ¿Cómo es posible que viva un alma unida a Dios y reci– biendo gracias y favores sin cuento al mismo tiempo que sufre y llora y se ve como privada de Dios y de su gracia divina? ¿Tendré yo dos almas? Porque si es una sola mi alma, no me explico el cómo haya en ella cosas tan contrarias como he visto y veo. De aquí que me confundo y no sé qué escribir ni qué decir, porque si miro a mi alma por una parte, la veo en muchas y largas épocas de mi vida padeciendo lo indecible, como si nada hubiera en ella sino pecados y sufrimientos; y si la miro por otro lado, la veo gozar y tan favorecida de Dios que parece una santa, mejor dicho, una alma bienaventurada; y todo en un mismo tiempo. ¿Qué será esto? ¿Si tendré yo dos almas? 5.-No puedo caer en cuenta en qué año tuvo lugar la visión (o lo que fuera) del sábado, víspera de septuagésima, consignada al final casi del libro tercero, no recuerdo en qué capítulo (1) . Es– toy en que el año que tuve la indicada visión cayó la septuagésima después de la fiesta de la Purificación. Si así es, tuvo que ser el año 1901 o 1903 (2). El favor de acompañar a Jesús en su predicación o vida pú– bl1ca desde el domingo de septuagésima hasta el ·domingo de Pa– sión, me concedió el Señor repetidas veces antes de ser Abadesa y también después (3). Conservo gratísimos recuerdos del día de la Purificación del año en que la septuagésima cayó el día 4 de febrero, y las diligen– cias que aquel año hice el .día siguiente de la Purificación, 3 de febrero, víspera del domingo de septuagésima; el sentimiento con que me despedí del Niño Dios y de su Santísima Madre, lamen– tándome de que la septuagésima haya venido tan pronto a privar– me de las delicias que entonces gozaba, etc,. etc., me hacen creer (1) Es difícil determinar con certeza a cuál visión se refiere. Cf. Auto– bio:qrafía, p. 24.2. (2) De hecho, la septuagésima de 1901 cayó el 3 de febrero y el 8 del mismo mes el año 1903. (3) La M. Angeles fué elegida Abadesa el 21 de febrero de 1904. Acaso haya de entenderse cuanto aquí refiere confusamente a la visión que dice acaecida a mediados ele enero de 1902. Cf. Autobiografía, p.. 225.

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