BCCCAP00000000000000000000807
CARTA XCI, 31 ENERO 1,912 189 .;puesto al final del tercero o cuarto capítulo (no recuerdo) del libro primero, cuya nota es el contenido de una carta que escribí a V. R. en la segunda quincena de enero del año pasado, si mal no recuerdo, o sea la carta en la que le decía que deseando yo omitir ciertas cosas o acontecimientos de mi niñ.ez, pareciéndome no me-. recían la pena de escribir, me dijo Jesús que eran los fundamentos sobre ios cuales basaba el ,~difício de la santidad que su Majestad había erigido en mi alma, recordándome aquello del Salmo: "La piedra que desecharon ... vino a ser la angular del edificio" (1) ,, y después la visión de la mujer que sacando de casa por orden del Señor ciertos objetos que ella calificaba: de trastos viejos, resultó ser tesoros, etc., etc.; y antes lo que me ocurrió al exponer al Señor mi temor de si tendría yo habilidad de hacer de piedras hijos de Al;>raham, pues no habiendo visto en mí más qu~ horrores; al rela– tar mi vida resultaba ésta una cadena de continuos favores. Paré– ceme que todo esto le dije en la citada carta (2). Entendí que era voluntad de Dios que anotara esto al final del capítulo que enton– ces escribía, que era el tercero o cuarto, me parece, o sea el que refiere las primeras manifestaciones de Dios Uno y Trino a mi alma; mas yo no quise. Cuando escribí la segunda vez, entendí lo mismo; y tampoco quise. Y estoy siempre como quien dejó de CUJ:J?,– plir un deber y ha dejado el escrito incompleto, o no sé qué. La nota, que he escrito al final del capítulo que digo, contiene una manifestación-insignificante-de Jesús, en la cual se mostró su Majestad a mi alma: primero bajo la forma de un palomo enamo– rado en extremo de su paloma, con su mirada fija en ésta, siguiéndo.. 1a a todas partes sin perderla de vista un momento, etc., etc., y a mi alma figurada en la paloma tan amada y regalada de Jesús, y la declaración de esto en la conducta de Jesús con mi alma y de mi alma con Jesús, o no sé qué. Ya lo verá. V. R., pues no tengo tiempo hoy de darle más explicaciones, porque es tarde. 3.-Es verdad, mucha verdad, amadísimo Padre mío, que tengo una gran deuda que cumplir con mi queridísimo Dios, a quien pro- (1) Salmo CXVII, 21; Matth., XXI, 42. (2) Todos estos pormenores se hallan descritos 'en la carta fecha 23 de enero de 1911. Véase t. I, pp. 208-212.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz