BCCCAP00000000000000000000807
174 CóRR!oSPONDENClA M LA M. ANdELES CóN JlL P. MARIANO ciente tenía atractiyos para mi ·alma. Empeñado el Padre en qui– tarme este afecto o hacerme perder de vista a Jesús paciente, apa– rentó despreciar a éste, diciendo que la Santa Humanidad, y más en carne mor~al, era un vestido viejo que había tomado el Verbo para redimir al género humano y que a qué ese afecto y apego de mi alma a la Humanidad pa~ible y mortal de Cristo, etcéte– ra, etc. Empero, cuanto más se empeñaba el Padre. en apartarme de Jesús paciente, mayor pasión tenía yo por El, y aunque me rendía al mandato y querer del Padre, sufría lo indecible mi alma y multiplicaba mis súplicas a Dios Padre, pidiéndole que cambiase al Padre para que me dejase vivir con Jesús paciente, pues estaba mi alma en un estado violento desde que me prohibió acompañar · a Jesús en carne mortal. Al modo de una madre a quien hubiesen arrebatado de sus brazos a su hijo enfermo y doliente, en cuya asistencia y regalo tenía sus delicias, o de una esposa a quien han quitado el esposo, enajenada y como fuera de mí por el exceso del dolor, andaba por el convento, huerta y claustros buscando, o no sé qué, el objeto doloroso que me había arrebatado la obediencia, conjurando al Padre, al Espíritu Santo, a Nuestra Purísima Madre, Angeles y Santos y a la creación entera a que amasen y glorificasen e indemnizasen a mi amor Jesús de todas las afrentas y penas padecidas en el mundo durante su vida mortal, y a que trocasen el corazón de mi Director para que me dejasen vivir con EL Era intolerable martirio para mi alma vivfr de aquella manera privada del objeto doloroso que únicamente amaba y de quien no podía apartar mi pensamiento y mi amor. Estando así en el jardín transida de pena, me pareció ver a la Santísima Trinidad en el fir– mamento o en las nubes del cielo, no sé dónde; y al punto, diri– giéndome a la persona del Verbo con actividad prodigiosa, realicé mil actos en su obsequio en un brevísimo instante. Mas era tal mi ansia de glorificar, acariciar y regalar a Jesús para indemnizarle de lo mucho que había padecido en el mundo, que pareciéndome na.da todo lo que hacía en su favor, solicité de Dios Padre su omni– potencia, sabiduría y amor infinito para amar y glorificar al Verbo. Me pareció que Dios Padre otorgaba mi petición y que mandán– dome que me uniese e identificase con su Divina Persona, me con– cedía y que realizaba los mismos actos que El a favor de la Persona
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz