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316 MISIONES CAPUCHINAS EN ÁFRICÁ pondió repetidas veces S . M. diciendo: «Que con mucho gusto le ha– ri.a despachar.» 8.-Viéronse muy presto los dectos de su admirable etilo, pues hizo consulta ,el Consejo de Estado a S. M. a nueve de abril y di_ó su par,e– cer en ,esta mat,eria la Junta de Portugal, por incluírse et Congo e_n la deimarcación de •este r,eino, según lo prescrito por la Santidad de Ale– jandro VI en la Bula ,expedida y declaración hecha el año de 1493, donde el duque de Abranres, su presidente, -en quien corri,eron igua1J1es ·el celo deil servic-io d·e Dios y del rey, y Don Gabriel de Almeida, secretario de ,ella, esforzaron las conveniencias de la misión y con la consulta y parecer referido, fué servido S. M. de resolver V.o siguiente: 9.-Que por ,e] Consejo de Indias se diese embarcación a Fr. An– geJ d,e Va1enoia y a cuarenta y tres compañeros. para Ias misiones d~J Congo y del Benín y las demás cosas necesarias para su viaje y todo el favor y ayuda que fueise menester para d buen efecto de su jornada, por ser como ,es ,enderezada a una obra tan heroica como la de ia con– v•ersión de tantas almas. Este fué ,d t•enor del decr-eto y de esta reso– lución <lió aviso Don Fernando Ruiz de Contreras, Caballero del Or– den de Santiago, del Con&ej<? Real <le las Indias, Seer-etario del Supre– mo de Estado y del Despacho generar, después de haber esforzado esta negociación con todo celo, prÍiedad y devoción -en la partt que ~e pudo tocar, a Don Juan Bautista Sá-enz de Navarrete, caballero del Orden de Alcántara, del Consejo de S. M. y su Secretarro en el Real <le In– dias, que con igual cristiandad y fineza asistió a fa ejecución última de ·esta materia. 10.-Pocos días después, para abreviari]o más, se sirvió S. M. desde el Real Sitio de Aranjuez enviar otro decreto en confirmación del pri– mero, mucho más cumplido, pues hablaba en él S. M. mismo con el Consejo de Indias y venía firmado de su real mano . Con que se volfvió a reconocer el sumo e áncomparab:lle celo y piedad cristiana de nuestro rey, y más hallándos,e fuera de Madrid y •e'n las r,ecreaciones del cam– po, no perdió de vista la causa de Dios, que habia tenido tan a su cargo. 11.-Deseaba ·el Consejo la más pronta ejf cuc1011, pero la forma y e] modo de disponerla tenía muchas dificultades que vencer y en alla– nadas les fué pr,eciso gastar algunos días, y al P. Fr. Ang,el también el volv-er por tercera vez a los pies de S. M. y hacer nuevas instancias con Don Luis Méndez <le Baro y Guzmán, Marqués del Carpio y Du-
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