BCCCAP00000000000000000000767
LA MISIÓN DEL CONGO 299 tra iglesia y otra buena mujer casada, a quien, según le habían dicho otros Padres, solía nuestro Señor favorec•er y revelada algunas cosas, le dijo por medio de un intérpr,ete que tenia que comunicarle de parte de Dios una cosa de mucha importancia. El Padre receló sería en mate– ria tocante al prójimo y, para hacerse más capaz, llamó a un intérpre– te cuerdo y temeroso de Dios y, encargándole el secreto que pedfü. la gravedad de la materia y diciéndole la ofensa tan grande que hacía a su Maj,estad divina y a , su prójimo en revelarla, le ordenó escuchase a aquella mujer lo que tenia que decirl!e. 13.-0yóla el intérprete y dijo cómo Dios estaba muy airado contra el r•ey por tenerle muy ofendido por sus pecados y escándalos y que estaba determinado a castigarle severamente si no trataba de enmen– darse ; que se }o decía al Padr,e para que ét, como ministro de Dios, se lo advirtiese o _le aconsejase lo que ella debía hac-er ,en este caso. Te– miendo •el P. Fr. Antonio fuese ilusión, aunque no dudaba era cierto el. -escándalo deJ. rey, y admitiendo juntamente.' el daño que se le podíia seguir a la mujer, por ser hombre terrible de condición y vengativo y que había ,de venir en conocimiento de dla y mandarla matar, como había hecho con otras, con ánimo de averiguar si era fingido o verda– dero lo que habí-a dicho, la examinó en esta forma. 14.-Llamóla y díjola: «Hermana: ya me he ente.1:ado de vuestro recaudo, pero no par,eoe conveniente que yo habl,e al rey; mirad vos. si os atrevéis a ,decírselo, no obstante los daños que se os puedan seguir de que os quite Ia vida por su fiereza de condición y presumir lo ha– béis consultado con nosotros.» Respondió fa muj,er dióendo: «Si Vues– tra Paternidad me lo manda o aconseja, desde aquí iré a hablark y, a trueque <le ejecutar la voluntad divina y el consejo de Vuestra Pater– nidad, me ~xpondré a que me persiga y quite la vida.» Dijo esto la mu– je.'r con gran resolución por. una parte y con igual r-endimiento por otra al consejo y determinación <le! Padre; pero, aunque ésta fuera señal de buen espíritu y •en la opinión de los demás religiosos tenía asegurado su crédito, por haberla hallado puntual en Jos suce.'sos y dedicada siem– pre a fo mejor y más perfecto, con ej,emp1o y edificación singular de aquella corte, con todo eso no tuvo por acertado ,el dejar,la ir ni tam– poco el hablark él al rey privadamente, así· porque fueran indubitables los daños que recelaba y él endurecerse más su corazón, como porque en los s,ermones y pláticas, que de ordinario acudía a ellas, se podía enca– minar e¡ aviso con más claridad y menos nota. Por tanto, l:e dijo que
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz