BCCCAP00000000000000000000767

LA MISIÓN DEL CONGO 249 to c,erca de su tienda y tomaron el refresco que les envió, que fué un plato de carne de ~nado, con lo demás necesario, y de allí a,delante, a sus horas, les •envió la misma vianda con una de sus doncellas o meni– nas y dos capitanes, con un ré'Caudo tan cortés y afabie como era decir: «Que la reina su señora enviaba aquel regalo a sus hijos, que le comie– sen sin recelo, que no ,era carne humana.» 14.-Tres días detuvo la reina a dichos Padres en su ejército y en ese espacio <le tiempo la visitaron muchas v•eces y le di1=ron difusa no– ticia de Ja religión católica ; OJales con singuiar gusto y \e parecía todo muy bien . Con esta ocasión la exhortaron a que la abrazase y dejase los errores que seguía y a que se recogiese con su gente a poblaciones para tratar de servir a Dios ; y asimismo la rogaron que no permitiese que los soldados comiesen carne humana por ser manjar tan horribls, no sólo a los cristianos, sino a los mismos gentiles, y acción más pro– pia de fieras silvestres que de hombres racionales. 15.-Respondióles diciendo : «Padres, d•eseo recogerme con mi gen– te a poblaciones y os ofrezco hacerlo cuanto antes para que todos tra– temos de vivir bien ; pero, en cuanto a quitarles la costumbr•e de comer carne humana a los soldados, no es posibl,e durante la guerra .» No qui– sieron apretar más la materia por entonces ; y así, ,en confianza de la palabra que Les había dado de llevarlos a su ti,erra en tiempo de paz para que la instruyesen en la fe católica, lo dejaron por no desazonarJ,a. Suplicáronla, por último, se sirviese de darles .licencia para partirse a San Salvador a dar la noticia a su Prelado de sus buenos deseos y de las honras que les habíia hecho. Concediósela con mucha benignidad, tanto por hacerles ,ese agasajo como porque tenía ya determinado el marchar luego a conquistar un reino de gentiles que confina con sus tierras y se llama Matamba. Hi.-Acaeció por entonces hallarse allí un ,embajador del rey del Cong o y para mayor seguridad de los Padres l,e mandó la reina los acompañase hasta San Salvador . Ordenó asimismo, .les diesen provisión para el camino, y los despenseros les entr,egaron a· 1 los criados del em– bajador un cerdo, cantidad de legumbres, harina y sal ; fineza a la ver– dad de mucha estimación y liberalidad en aquella tierra, aunque fué muy corta provisión para tanta gen:t,e, pues sólo el embajador llevaba consigo a su mujer y más de cuarenta personas. 17,-Despidiéronse estos Padres de la reina, dando las gracias y acordándola tuvi ese •en memoria lo que le habían predicado en ord.en

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz