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MISIONES CAPUCHINAS EN ÁFRICA sent,e como para lo que después diremos de la misión de los estados de la Reina Zinga (76a), la referire'mos brevemente según lo hallamos en nuestros manuscritos originales, la cual sucedió en esta forma. 4.-Por los años de 1648, en el mes de agosto, teniendo noticia los portugueses que muchos de los holandeses que residfan en la plaza de San Pablo de Loanda, cabeza del reino de Angola, con ocasión de si– tiar la fortaleza de Mazangano, adonde se hapífan .retirado los portu– gueses cuando perdieron a Loanda el año <de 1645, se habían incorpo– rado con el ejército de la Reina Zinga y dejado casi sin presidio a Loanda, se ac·ercaron al puerto con oinco bajeles y quinientos hombres para restaurar 1a plaza. Llevó ,esta armada a su cargo Salvador Co– rrea de Sá y Benavides, y, aunque dentro del mismo puerto se le fué a pique la almiranta, con pérdida de la gente que en ella iba, con todo eso, como era soldado de valor y muy práctico en las armas, viendo oportunidad tan sazonada, arrojó la gente •en tierra y a pocos lances se apoderó d·e la plaza y desde ,entonc•es la mantienen los portugues,es. Sucedió esta n,:stauración el d¡a 15 de agosto, en que celebra la Igle– sia la f,estividad de la Asunción de Nuestra Señora a los delos y por , haber sucedido en ese día, se llama desde entonces la plaza entre los portugueses San Pablo de la Asunción. 5.-Restaurada Loanda, dejando en ella el presidio suficiente, echa– ron voz los portugueses, que querían pasar a Mazangano a socorrer a los sitiados. Llegó la noticia y, juzgando los holandeses que eran más en número los portugueses,, como lo creyeron también los de Loanda, unos y otros se rindieron luego sin intervención de más pól– vora y velas que el miedo que concibieron con la entrada de los cinco baje'1es de guerra en •el puerto en tiempo tan oportuno. Con esta oca– sión se libraron del cerco los sitiados de Mazangano, y los holandeses 'le dividieron en <los partes: unos quedaron a la obe,diencia de los por– tugueses y otros pasaron a Pernambuco en •embarcaciones que ies die– ron para ello. 6.-La Reina Zinga, a quien ayudaban los holandeses, aunque muy ofendida de los portugueses por haberla despojado los años antes del reino de los Abandas, levantó también ,el cerco, luego que se vió sola, no obstante que su ejército era grand-e.' y había llegado a poner en mucho aprieto a Mazangano, a quien hace notablemente fuerte un (76a) El P , Anguiano trata latamente de esta misión en otra parte de este mismo manuscrito, o sea en el Libro segundo, ff. 196-201.

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