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tA MíSlÓN úEL CONGO teipsom. In his duobus mandat;is imiversa le:c pe>ridet et prophetae (66). Este mismo amor fraternal nos encomienda en su Regla el Seráfico Padre diciendo : A consejo, a,monetto y e:chorto a mis frailes en el Señor Jesu:cristo, que., cuando van por el mundo, no litiguen ni con– tiendan con palabras ni juzguen a los otros; más se,an mites, pacíficos, Jn.odeS/tos, mansos y humildes, honestamente hablando a todos como oonvieine (67). 11.---«Finalment-e, Padres y Hermanos amantísünos, fio de vuestra prudencia y virtud ,e) ,desempeño de nuestra misión, y espero ver muy colmados frutos de piedad y religión en este reino y E.'n los circunve · cinos, y pod•er decir de cada uno de vosotros muchas v•eces con San Pablo, que sois Gaudium meum et corona mea (68). Para que yo logre esta dicha aconsejo a cada uno con e1 mismo Apóstol lo que ordenó a su discípulo Timoteo: Attende 1tibi et doctrinae, insta in illis; hoc en:imi faciens et te ipsum salvum facies et eos qui te a.u,diunt (69). Con esto ruego a Dios os Uene de su bendición y guíe• ,en paz.» 12.-Conduída esta breve exhortación del Prdecto, r,t'novaron todos la obediencia en sus manos, y con verdadera humildad, en s,eñal de la prontitud de su ánimo, se postraron en el suelo y 1:e pidkron la bendición para poners,e luego en camino. Diósela, despidiéndose de todos con lágrimas y recíprocos abrazos, y, según lo que había preme– ditado y lie pareció más conveniente, los distribuyó ,en esta forma: al ducado de Sundo envió a los Padres Fr. Buenaventura de Sorrento y Fr. J,erónimo di:! Montesarchio; al ,ducado de Bamba, al P. Fr. Buen– aventura de Cerdeña, con un intérprde; al marquesado de Huandu, a los Padres Fr. Buenaventura de Corella y Fr. Francisco de Veas; al condado de Soño, a los Padres Fr. Juan María de Pavía y Fr. Sera-– fin d,e Cortona; al ducado de Bata, a los Padres Fr. Antonio de Te– rne! y Fr. Gabriel de Valencia. 13.-!Los demás Padres, con e[! Prefecto, se quedaron en San Sal– vador para la misión de la comarca y de la misma ciudad y para en– viarlos a otras partes, según la ocurrencia de los suoesos y oportuni– dad de los tiempos. Este repartimiento se hizo con consulta y bene– plácito del rey, y S. M., así por manifestar su celo por la exa}tación (66) Math., 22, 37-39. (67) Regla de San Francisco, capítulo III. (68) Philipp., 4, 1. (69) Timot., 4, 16.

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