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LA MISIÓN DEL GONGO 191 predicador excdrnte y de pren<las tan sobresalientes para el gobierno, qu,e la Religión le ocupó en los puestos que en otra parte dijimos. Re– cibió los Santos Sacramentos y al cabo pasó de esta vi-da empleado en su antigua vocación, como lo deseó sie•mpre (50). 13.-Vida y virtudes del P. Fr. Carlos de GénovC/,.-Siguióle luego el Padre Fr. Carlos de Génova, varón no menos ej,emplar, el cual asi– mismo había gastado muchos años eIÍ. 1a misión de la isla llamada Ta– barca, v,ecina de Africa, cuya posesión es de la ilustt:e familia de los iLomaliros de Génova (51). De esta misión acabó de llegar a ; tiempo que s•e disponía la ,del Congo, y por su virtud y vida ejemplar fué alis– tado en ella, siendo ya de edad muy mayor. Era hombre de generoso espí ritu y de ánimo infatigable ; ar<lía continuamente -en amor de Dios y en deseos de la salvación de los prójimos. Al cabo le llegaron a pos– trar las fuerzas sus muchos trabajos, pe'ro no a su espíritu, y así mmió haciendo devotí!simos actos de todas virtudes y alentando a los compa– ñ-eros a emprender cosas grandes en servido <le Dios. Fué sepultado con el Vioeprefecto, su compañ-ero antiguo, y ,en ese día s,e vió ocupar ambos una misma sepultura para que, aun después de muertos, no se separas,en los que habían vivido unidos en caridad muy estrecha en el discurso de su vida religiosa. 14.-Las enfermedades de los demás se fueron continuando y dura– ron más de un mes ; en es,e ínterin fueron llamados a San Salvador }os Padres que quedaron en Soño, aun no bien convalecidos. Estos y los demás se fueron reforzando con la buena asistencia, pórque , aunque el regalo era poco, por la pobreza de la tierra y no haber colchones sino unas pobres esteras, 'ni pan, vino, carnero ni .otros manjares <le Euro– pa y mucho menos mé<licos y boticas, dukes y frutas, excepto algunos nicefos o plátanos, con todo eso tuvieron algunas gallinas y huevos y algo de carne de puerco y cabra, con que hacerles el puchero y las sus– tancias. Este fué el primer trabajo con que Dios come-nzó a ensayar a sus siervos para que no extrañasen los muchos que en adelante habían de padecer, los cuales fueron tantos y tales, que, así\ como la casa de Job fué combatida de los vientos por las cuatro esquinas y no hubo cosa (50) El P. Dionisia de Piacenza, designado Vice-Prefecto de la Misión, falleció en el mes de mayo de 1648 y dos días después el P. Carlos de Taggia o de Génova. (51) Esta isla de Tabarca. pertenecía. en realidad de verdad a la misión de Túnez, enco1riendada a los Capuchinos en 1624 (Cfr. CLEMENS A TERZORIO, O. F. M. Cap. , Manuale historirnm Missi01mm Ord. FF. Min. Capuccin01"i1rn , hola del Liri, 1926, pp. 230 ss.).

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