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TEMPORAS DE PRIMAVERA 331 -Será con otros ; conmigo ha sido siempre buenísima. Por eso, su ropa es l:a que yo lavo con ,m-ás gusto. En el tr,ato con los niños se mostraba águalmente el singularí– simo modo de ser de Josefina. EHa misma confesó al P. Fidel que no era capaz de hacer una caricia a las niñas ricas; en camhio, hada las pobr,es sentia extraña ter~ma. Cuando aún vivían en el pueblo, suplía a veces a su padre en la esouela, y los predHectos de sus atenciones ,eran siempre los niños más necesitados. Lo mismo le ocurrfa ahora en León ,cuando iba a la Catequesis. j Era tan triste verlos, ya a sus pocos años, tan desvalidos o mal tratados por la vida ! En su sección de la Cate,quesis había una niña mor,enita que parecía la más desgraciada de todas; s,in hermanos, sin padre, con una m1adre viuda que andaba trabajando de un lado para otro, bastante descuidada de ,la pequeña... Aquello fué suficiente para convertirse en predilecta de Josefina. Esta preguntó un día a la niña por qué andaba siempre suda y desgreñada. -Es que mi mamá se marcha muy pronto, y no tiene tiempo de lavarme y peinarme. -Pues mira: mañana, un rato antes de que abran Ia escuela, vas por mi casa, y ya te arreglaré yo. La chiquilla cumplió encantada la orden... Cuando s1alió de casa de Josefina iba relimpia, repeinada, y ... relamiéndose con un gran caramelo que ,cela señoritan le había dado. Desde aquel día, todas ,las mañanas, excento los domingos, la pobre chiquilla iba saltando de contento a ,que las finas manos de Josefina la dejasen ccmuy guapall para ir a la escuela. Ni que dedr tiene que, en adeJante, para ella no habfa.persona mejor que su seño– rita en todo el mundo. Todas estas cosas, que Josefina hacía con la mayor sencillez, tenían por fuerza que atraer sobre su frente las compiacencias de Dios y la ternura de Aquella que habiéndose llamado a sí misma ccesclav,a del Señorn, paree-e quiere s,er más Madre de los más humildes y sencillos. El P. Fide~ rogaba mucho cada día por Josefina. También pensaba mucho en ,«sus cosasn ... No cabía duda de que «la gracia de Dios estaba con ellall. to

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