BCCCAP00000000000000000000749

larga duración, capaz de transformar a una per– sona, de ignorante partidaria del mal, o sea, de lo fácil, de lo instintivo, de lo animálico residen– te en nosotros, en sabia partidaria del bien. La educación es esto. Y siempre se necesita de un iniciador, en el sentido pitagórico de la palabra, para pasar de un estado a otro. Es inútil dar vueltas al asunto. Alguien sabe algo, y otros no saben nada, aun cuando se imaginan saberlo. Pa– ra lograr penetrar en la vida, ser útil a uno mis– mo y a los demás, hay que dejarse forzosamente preparar, iniciar, esculpir por el que sabe... » Sí, el gran crimen contra la infancia y juventud es dejar a su libre albedrío a niños y muchachos; a través de su «real gana» llegarán ellos al peor de los fracasos: el de una vida echada a perder. 170

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz