BCCCAP00000000000000000000733

179 e'.I. Hijo sea nuestro Redentor, y que el Espíritu Santo sea nuestro Conductor.» Sig,ainos nosotros sus inspíracion,es, sus conse– jos, su dire-cción, y navegar-emos con ruta segura a 1 las playas de la eternidad feliz. EPÍLOGO El D~vino Desconocido: I. ¿Quién es el Espíritu Santo?-En. sí mismo considerado, r,especto a J,esu– cristo, respecto ,a ,la Igles~a, respecto a ,cada uno de nosotros. Para nosotros es: ,efusión de aimor, remi– sión de los :pecados, santificación de las almas; nues– -¡;vo P.ara1cleto, nuestro Vi,vific-adoT, nuestra luz. LI. ¿Por qué fué enviado el Espíritu Santo?-Porque Dios lo quiso; porque Jesús lo mereció para nuestra uti11d1ad, para ser nuestro Protectocr, para d,ar tes– timonio. cl:e Jesús.-III. Varias manifestaciones de'l Espíritu Sarvto.-En el Antiguo T,esta:mento; en la vi– da de .Jesús; en la Ig1esia naciente; en los Pontífüces, doctoJ.•es, ,concilios, padres, pred1oac1ores, •escritores... INVOCACIONES Y AFECTOS J,esús, dame a conocer il:o que es el Espíritu Santo para la Igl:esia, para los fieles, paira el apostolado, para J,a s,antifi-ca.ción de 1as. almas, para mi vida es– pirHual. Que no sea para mí un Desconocido, como para tantos cristi-anos que apenas se acue,rdan de esta Persona Santificadora, que tanta influencia tie– ne en Jos caminos d:e la s,alvación y santificación.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz