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l:41 e seca. Del mismo modo, si la gracia desaparece :el alma de-1 justo por el pe,cado mortal, ya no ive sobrenaturalmente. El pecado mortal mata a vida. El hombre sin gracia santificante a los jos de Dios es un cadáv;er. ;El hombr,e por el pecado mortal .se rebela con– ra Dios, no obedeciendo a sus leyes y mand!atos. E,1 hombre por el pecado mor.tal ultraja la bondad de Dios que le ha dado tantos bene– ficios. Es un ingrato para con Dios. El hombre por el pecado mortal crucifica a Jristo, renovando lo que fué causa de su Pa– :ión ( lr5r6). El pecaido mortal inutiliza la sangre le Cristo. ¿Quae wt'ilítas in sanguine meo? El pecado mortal arroja al Espíritu Santo de,l emplo idel alma. Hemos dicho que el Espíritu ,a:'. J.to mora en el alma del justo como en un ~:r..1.plo vivo. El pecador se atreve a profanar s,e templo y arrojar de él ,a su divino Huésped. 1 sacerdote al bautizarte dijo: «Sal, espíritu tmundo, da lugar al Espíritu Santo~. El peca– )r prácticamente invierte la frase y pronuncia: il, Espíritu Santo y ·cede tu puesto al ,espíritu rr:undo. El hombre por e,1 pecado mortal no se puede .mar con verdad hijo adoptivo de Dios, amigo Dios, hermano en Jesucristo, coheredero con ¡.io puede merecer para la vida eterna, pier– la paz y la alegria. Es como una nave que 1fraga y ,pierde todas sus riquezas. Es como 56) Hebr., VI, 6.

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