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137 ,pues no tengo donde recoger :mis frutos? Y ,dijo: Esto haré. Derribaré :mis graneros, y los ,edifi– caré mayores, y recogeré allí todas mis cosechas y mis bienes; y diré a mi alma: Alma mí-a, tie– ne,s muchos bienes, repuestos para muchos años; huelga, come, bebe, date a la buena vida. Pero díjole Pios: ¡Insensato!, esta misma noche te exigirán ,el alma; y lo que, anegaste ¿de quién será? Así es el que atesora para sí, y no es rico pa.ra ,con Dios» ( 1'53). Los bienes de este mundo se dejan y no se pueden llevar a la eterni,dad. .Al contrario, la gracia nos proporciona riquezas que podemos llevar con nosotros. rQuanto m.ás ricos de gracia, nás ricos de gloria. Como los avaros procuran 1cumular riquezas temporal!es, nosotros procure– nos ser santamente avaros, acumul:ando riqu,ezas tu.e no per,ecen. Debemos trabajar por aumentar .U3stro capital 1eterno, amar las verdaderas rique_ as celestiales, aumentar nuestra seráfica her,en., la, nuestro capital ,eterno. El que ,es justo se jus– _fique más (1'54). Asc,ensiones in corde suo dis– osui1t, ibunt de virtute in virtutem (155). Los lenav,enturados :pueden gozar de sus r,entas, per,o D pu.eid,en aumentarilas. Nosotros sí que podemos 1,oentar la r,enta. ¿Cómo se aumenta lá gracia santificante?- 1r medio de los sacramentos recibidos en gracia. 153) Luc., XII, 16-21. 1 1 5-4) Apoc., XXII, 11. L53:) Ps., 83, 6-8.

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