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136 tentación (;51). Vigilando sobre la guardia de los sentidos y del corazón, y orando con humildad y perseverancia, Dios ayudará para vencer ias tentaciones y malas inclinaciones. 6. Frecuencia de sacramentos.-La confes~ón purifica el alma, aumenta la gracia, espía los pecados. En ella se reciben buenos consejos y avisos del confesor y otras ilustraciones que ayu– dan para evitar el pecado grave. La comunión mitiga la -conscupiscencia, da fortaleza y auxilio. La Eucaristía es Pan que desciende del cielo para que nadie muera (152). 7. La devoción a la Santísima Virgen.-Urn ver– dadero devoito de María no perecerá. Siguiendo a María, no puedes extr,aviarte; invocándola, €.': imposible que desesperes; pensando en Ella, no te perderás. Mientras Ella te sostenga, no cae– rás; mientras te defienda Ella, nada tendrá. que temer; mientras Ella te proteja, no pere cerás ... III. CÓMO PODEMOS AUMENTARLA ;Refiere S. Lucas la parábola de Jesús sob1 el rico insensato. «Había, dice, un hombre ric cuyos -campos rindieron abundantes frutos. razonaba consigo mismo diciendo: ¿Qué hai (151) Matt., t21B,41. (1'512) Ioann., VI, 50.

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