BCCCAP00000000000000000000709

-«Si os parece, camaradas, en virtud de lo que acaba de decir, que es un fraile de los obreros y del pueblo, le damos la libertad.» -«En libertad», respondieron todos. -«Muy agradecido. Ya que son ustedes tan amables ¿me permiten usar el teléfono para comunicarme con un compañero de Madrid?» -«A tu disposición.» -«Muchas gracias.» Al intentar señalar lo más destacado de la actividad del P. Beni– to, es forzoso reconocer que fue a la enseñanza a la que más tiempo estuvo dedicado y la que, al menos forzosa y circunstancialmente, llenó su quehacer diario. Sin embargo, también hay que reconocer que no fue ésta su tarea preferida ni tampoco la que le proporcionó mayores alegrias. Él mismo comprendió siempre que estaba mejor capacitado para transitar por otros caminos. Poseía excelentes cua– lidades de misionero, un don especial para entusiasmar y mover a las gentes y unos resortes muy personales para llevarles hacia Dios. Por eso obtuvo mayor éxito y eficacia en el ejercicio de los ministe– rios apostólicos mediante la predicación de misiones, novenas, ejer– cicios espirituales y el confesonario. El P. Benito fue un hombre de carácter fuerte, decidido, valiente y em– prendedor, que no se intimidaba ante las dificultades ni se acobardaba ante las contradicciones: bien lo demostró con las innumerables anécdotas que de él se cuentan sobre su manera de comportarse durante la Guerra Civil española. Sin embargo, siempre miró las cosas con un sano optimismo, a veces excesivamente confiado. Su rostro sonriente, reflejo de este optimismo y se– guridad interior, se traslucía en el trato con los demás. Fue sencillo y humilde en su comportamiento, sumamente respetuoso y obediente con los superiores, complaciente y servicial con los hermanos de la fraternidad. Otra de sus virtudes características fue el espíritu de caridad: compla– ciente con los hermanos, dichoso de sus éxitos y pródigo a la hora de discul– par sus faltas. 867

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz