BCCCAP00000000000000000000709

Tablas capitulares hasta 1945: ciertas desavenencias con los Supe– riores le impulsaron a abandonar, durante algunos años, la vida de fraternidad. Reintegrado nuevamente a la vida conventual, figura su nombre en la lista de religiosos destinados en el convento de Vigo en el Capítulo de 1945, aunque por poco tiempo, ya que en este mismo año marchó a la Custodia de Venezuela. Aquí permaneció por espacio de diez años dedicado al ejercicio de los ministerios sacerdotales, y residiendo, principalmente, en Valencia y Barqui– simeto. En 1956 regresó a España, con su salud notablemente quebran– tada. Hubo de someterse a dos operaciones diferentes, cuya prepa– ración fue bastante trabajosa a causa de la diabetes que padecía; sin embargo, los resultados fueron satisfactorios en ambas operaciones. Encontrándose ya notablemente mejorado, se le presentó de improviso la uremia, que no fue posible combatir, falleciendo el día 10 de agosto de 1957 en el sanatorio de Valdecilla (Santander). Por su carácter y determinados problemas personales, no le fue fácil al P. Lázaro la vivencia de su carisma religioso, viéndose obligado, durante algunos años, a permanecer alejado de la vida de comunidad. No obstante, la dolorosa prueba que le envió el Señor en su última enfermedad sirvió para aquilatar su paciencia y dar a todos un alto ejem– plo de resignación cristiana. Con frecuencia exclamaba en medio de sus dolores: «estoy crucificado y atormentado». Fue grande su caridad con los médicos que le atendieron, tratando de ser obediente a sus indicaciones y pidiendo perdón por las molestias que pudiera haberles causado durante su enfermedad. BIBLIOGRAFÍA: BOP 10 (1957) 101; AO 74 (1958) 152. 620

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz