BCCCAP00000000000000000000682
HONORATO KOZMI'.'ÍISKI 207 tianamente, es decir, según los principios del Evangelio, aceptando y cumpliendo nuestros deberes para con Dios y la Iglesia, para con la familia, los propios subordinados y el ambiente social, prontos para adaptarse, hasta donde la conciencia lo permite, a los usos y costumbres del vivir social, evitando excentricidades y extravagan– cias, exageraciones y deformaciones». Para la renovación y salvación del mundo, Dios necesita cora– zones puros, almas dispuestas a todo sacrificio y sufrimiento: «No importa que estas almas sean simples, que pertenezcan al ínfimo grado social, que no sepan leer ni escribir; lo que sirve de verdad es la decisión de imitar a la santísima Virgen en la castidad, la pobreza, la obediencia, que estén dispuestas a todo trabajo, al servi– cio humilde, a soportar, si fuera necesario, el hambre, el frío hasta el destierro y la persecución, incluso de parte de los padres y parien– tes; dispuestas, al fin y al cabo, a sufrirlo todo con Cristo». «Solamente las almas de esta calidad podrán conseguir que el Señor derrame los más abundantes frutos de su redención sobre la sociedad que les rodea. ¡Oh carísimas hermanas mías, qué afortuna– das sois! Porque, aunque pequeñísimas y débiles y pobres, sois el instrumento por el que vendrá la salvación a un mundo sumergido en un estado de corrupción tan deplorable». Hacia el honor de los altares El padre Honorato murió en olor de santidad el 16 de diciem– bre de 1916, a la edad de 87 años. Se le dio sepultura en la cripta del convento de Nowe-Miasto. Su cuerpo fue trasladado a la iglesia que había encima, tras haberlo reconocido. Era el 10 de diciembre de 1975. El pueblo polaco, en la propia patria y en el extranjero, lo tiene por santo. Por esto ya en 1929, al conmemorar el primer cen– tenario de su nacimiento, se pensó en iniciar su causa de beatifica– ción, y un año después fue constituida una comisión especial para preparar los procesos del caso. Por varios motivos, sobre todo por la segunda guerra mundial, sólo el 7 de abril de 1949 fue abierto en Varsovia el proceso ordinario sobre la fama de santidad y las
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz