BCCCAP00000000000000000000622
DÍA vnr.-«DIEs IMl'tATIONIS ET AMOnIS}) 565 verdadero, y a quien enviaste, Jesucristo» (10). Luego toda la vicia cristiana se reduce al cdno– cimiento práctico de Dios y de su Hijo. A Dios no podemos ver aquí más que indirec~amentt, como por espejo y en enigma 01). A Dios le co– nocemos por Jesucristo. El Verbo Encarnado es la gran revelación de Dios al mundo. Es el Dios mismo manifestado a los hombres en el cielo de Galilea para enseti.arles cómo deben vivir. A Je– sús deben dirigirse todas nuestras miradas. El Pa– dre celestial nos lo manda: He aquí mi Hijo muy amado, en quien tengo todas mis complacencias; escuchadle (12). Escuchadle, oíd sus palabras, su doctrina para que le améis y le imitéis. Es nw~s– tra obligación contemplarle en su persona, en sus palabras, en sus acciones, en toda su vida, hasta en los más pequefíos pormenores; porque en Je– sús todo enseüa. Deb8mos estudiarle, contemplar– le, no con un estudio árido o puramente especu– lativo, sino con un estudio lleno de celestial sa– biduría, que ilumine la mente, inflame el cora– zón y arrastre la voluntad ... _¿Cómo estudiar a Jesucristo? Para estudiarle y conocerle profundamente, es necesario ir a las fuentes puras y cristalinas que contienen su vi– da y doctrina. Indiq-..iemos cügunas de estas fuen– tes principales. l.'" Los Evangelios.- La primera y principal fuente para conocer a Jesús son los Evangelios. Esas páginas sagradas, inspiradas por el Espíritu Santo, contienen las palabras de Jesús, sus sen– timientos, sus E.xhortaciones, sus mandatos, sus acciones, su conducta, su vida. Es la persona del Salvador que entra en escena, es su magisterio infalible que ilumina, son los labios mismos de Jesús que profieren palabras de vida eterna. Esas páginas, sencillas y sublimes a la vez, leídas con (10) Hace est autem vita aeterna: Ut cognoscant te, solum Dcum vermn, et c111cm inísisti Jesum Ghrist1tm. Joann., XVII, 3. (11) Videmus nunc per speculum in aenigmate. I Cor., XIII, 12. (12) Hic e t Fitius meus dilectus, in quo mihi bene complacui : ipsum aiidite. Joann., XVII, 5.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz