BCCCAP00000000000000000000622

564 ((ALVERNIA)) tiano, religioso, sacerdote, quien quiera que seas, mira a tu Modelo Jesucristo; a Él debes confor– mar tus pensamientos, tus afectos, tu conducta, tu vida entera. Imita su vida y así adquirirás la antigua nobleza, resplandecerá en tu frente la luz de la verdad, vivirás la vida sobrenatural, te re- ' vestirás del nuevo hombre creado en justicia y santidad (9). La vida de Cristo debe ser la prin– cipal ocupación de nuestra vida de santificación; debe ser el imán de todos nuestros corazones, el objeto de todos nuestros deseos, el ce!ltro de to– das nuestras aspiraciones... Para eso necesitamos meditar sobre los tres puntos siguientes: I. Debemos conocer profundamente a Je– sucristo. II. Debemos amar tiernamente a Jesucristo. III. Debemos imitar perfectamente a Jesu– cristo. I. DEBEMOS CONOCER PROFUNDAMENTE A JESUCRISTO Para amar una cosa es necesario conocerla. Pa– ra amarla intensamente es preciso conocerla profundamente. Todos los cristianos conocemos en general a Jesucristo; pocos le conocen pro– fundamente; porque pocos le estudian detenida• mente. Aun entre las personas que tratan de per– fección se encuentran muchas ctue tienen idea, muy superficiales de Jesucristo, Dios y Hombre verdadero. Y, sin embargo, toda la vida de psr– fección cristiana y religiosa debiera converger en el estudio acabado de Jesucristo. En aquella ora– ción que nuestro Salvador hizo delante riA rns discípulos, manifestó los sentimientos de su al– ma, diciendo, entre otras. estas palabras: «Esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, sólo Dios , g¡ Induitc 1:onL111 lwm í11em, qui secundnm Deum ercatus est i11 iustitia, et sanctitate vcritatis. Ephcs., rv. 24.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz