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DÍA VI1.-«DIES PERFECTIONIS)l 555 --------------------- el consejo del sabio, que dice· Todas las cosas tienen su tiempo (212). Jesús dijo: Mi hora to– davía no ha llegado .(213); la esperaba con cal– ma. Se hace pronto aquello que se hace bien. Feliz aquel que sabe moderar sus pasiones, que es dueño de sí mismo, que no se deja arrastrar de los impulsos vehementes, que tiene la fuerza de voluntad suficiente para esperar con calma y con paciencia la hora oportuna, en la cual Dios quiere que obre en conformidad con sus amoro– sos designios. No prevenir la acción de la divina Providencia, mas dejarse guiar con docilidad de la gracia del Selior, que obra en nosotros con paz, con fortaleza y suavidad, con diligencia y con calma, con cuidado y sin preocupaciones, con energía y sin precipitación; de este modo debe regularse el hombre en todas sus obras y en 1~ rea1izacion de las empresas. Dice el Espíritu San– to que en todo negocio se ha ae tener presente el tiempo y la oportunidad (214). 8. Las tentaciones.-Las tentaciones suelen perturbar el ánimo de las personas temerosas de ofender al Señor. La vida del hombre es una con– tinua milicia sobre la tierra .(215); no será co– ronado sino el que luchare legítimamente hasta el fin .(216); las almas que quieren servir a Dios serán tentadas. El mundo, demonio y carne se– rán sus enemigos declarados; los que son acep– tos al Señor es necesario que pasen por el crisol de la tentación .C217J. Jesús fué tentado del de– monio y los santos fueron también tentados; la misma suerte te espera también a ti si quieres imitarlos. Mas la tentación no es pecado: puede ser una fuente de méritos para la vida eterna; cuantas victorias en el mundo, tanta coronas \2.:d; Omnia tempu., habent. Eccli., III. l. (:;1;;¡ Nonaum venit hora mea. Joann., II. 4. (214) In omni negotio tempus est, et opportunitas. Eccte., VIII, 6. (215) .MiLitia est vita hominis super terram. Job., VII, l. (216) Non caronabitur, nisi qui legitime certaverit, II Tim., II, 5. (217) Et quia acceptus eras Deo, necesse fuit, ut ten– tatio probaret te. Tob., XIT, 13.

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