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<. 526 ((ALVERNIA)) sí mismo: Castigo mi cuerpo y lo reduzco a ser– vidumbre (140). El Seráfico Doctor escribe: «La mortificación de la carne rechaza al diablo, que combate por la concupiscencia, y es una espada que mata los movimientos carnales _(141); la las– civia no se arranca de nosotros sino por el rigor de la austeridad» (142). Sin la virtud de la tem– planza no es posible la castidad; porque precisa– mente de ella se deriva como virtud moral. Un cuerpo regalado tendrá una vida vegetativa, siempre exuberante, con tendencias intensas a la reproducción. Es necesario evitar los regalos en la comida, en la bebida y en el descanso corpo– ral; porque este género de demonios no se vence sino con la oración y el ayu-w (14'3). Por esto, la vida de observancia regular, las disciplinas, los ayunos que tenemos por obli– gación y todo el conjunto de nuestra vida aus– tera y pobre, son mortificaciones que nos ayudan poderosamente a conservar el voto de castidad. Esto nos parecerá poco si recordamos la peniten– cü:•. extraordinaria con que m:1ceraron sus cuer– pos muchos santos. Traed a la me'11or1a las ri– gurosas penitencias del Seráfico Padre, que llegó hasta pedir perdón al hermano cuer::io po:: l:J rr:,, l que le había tratado; a un S. Antonlo, en el r,– tiro rfe>l monte Paulo; a S. B0rrwrdino, en el Car– ceri de Asís; a S. Pedro dG Alcúntara. e·1 El P,·– r·roso · a S. José de Leonisa. al Beato Diego d'3 Cádiz y otros srmtos. cuyas pc:nitencias nos pa– recen increíbles. Si el deber, la salud, el apos– to1 :J.do, no nos permiten esas penitencias tan atroces. hagamos con espíritu interior. con fE'l• .. vor, las ordinarias que nos prescriben nuestras leyes y no., servirán para refrenar los ímpetu:,, de la carne, que lucha contra i::l espíritu. (140) Castigo corpus memn et in servitutcm rediíio l Cor., IX, 27. t 141) Coll. in Joanncm, col!. 63. n. 2. t. VI, n. 612. (142) Quaest. disp. de Pcrf. enmgcl, q_ I, fund. 15. t. V, pág. 118. 1143) I-Ioe 11e11,1:s 'in n11llo pot('st e:rire, nisi in arn!ifi. ne et jcJ-iw:io, Marc., IX,

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